San Francisco - costa oeste peiplos

27 Nov Costa Oeste de EEUU Mayo/18

 Del 4 al 17 de mayo de 2018

 

Viernes, 4 de mayo de 2018 – MADRID – LOS ÁNGELES  (vuelo)                                       

Presentación de todo el grupo en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas al menos tres horas antes de la salida, trámites de facturación, embarque y asignación de asientos. La salida de nuestro  vuelo IB 6171 con la Cía IBERIA es a las 12:20 hrs hora española en dirección al continente americano. Llegada al aeropuerto Internacional de Los Ángeles a las 15:55 hrs hora local. Tras realizar los trámites migratorios y recoger el equipaje, a la salida de la terminal internacional el responsable de nuestro receptivo en EEUU nos estará esperando para acompañar al grupo.

Viajeros ¡bienvenidos a California! Accedemos a los EEUU por la trepidante Los Ángeles. La diversidad cultural está inscrita en el acta fundacional de Los Ángeles como pueblo, que comprendía a blancos (españoles), mulatos y mestizos de indios y españoles, y en menor medida en la de San Francisco como presidio. Pero esta diversidad se eclipsa durante más de medio siglo con la llegada de los estadounidenses de la costa Este y del Midwest. En los años sesenta  la ley favoreció la llegada de inmigrantes de América Latina y de los países asiáticos. A partir de la segunda mitad del siglo XX el modo de vida californiano se convirtió en el modelo del American way of life. Es fácil diferenciar dos Californias, la norteña, más intelectual y alternativa y la parte del sur, más dinámica, quizás efímera, que mezcla sin distinción ficción y realidad. Valores compartidos por los californianos: apertura al progreso, pasión por el trabajo y afán de superación, así como la afición a las actividades recreativas, la primera industria del Estado. El proverbial narcisismo y hedonismo de los hijos de California suscita sonrisas por parte del visitante extranjero. Asimismo nos sorprenderá el culto al automóvil sin el cual el californiano medio se sentiría absolutamente huérfano; el auto es indispensable para la compra, para ir a casa, o practicar diversas actividades lejos del domicilio. Además, en Los Ángeles, una ciudad extensa, no podría existir sin el automóvil. Las películas de Hollywood dan buena cuenta de todo ello. En California, el patrimonio más antiguo es el de las misiones franciscanas dispersas por la costa del Pacífico, alguna de las cuales visitaremos. Para evangelizar a los indios y cultivar sus tierras, los padres franciscanos crearon comunidades agrícolas dominadas por una iglesia, construidas con mano de obra autóctona, bajo inspiración de monasterios medievales e iglesias españolas y mexicanas. Si nos centramos en Los Ángeles, señalar que la población contaba con sólo 1.610 almas en el momento de su entrada en la federación americana en 1850. Fue un pueblo español en 1781, antes de convertirse en 1970 en la segunda metrópoli de los Estados Unidos. En el siglo XIX los ranchos dedicados a la ganadería extensiva se transformaron en explotaciones agrícolas de regadío y los franceses introdujeron el cultivo de la vid y destacó por sus exportaciones de leche y naranjas. A finales del s.XIX se impuso el inglés al llegar los yanquis de forma masiva gracias al ferrocarril. Los Ángeles fue acogiendo una población del Este y del Medio Oeste. A partir de los años cincuenta del siglo pasado se inició un programa de construcción de una extensa red de autopistas. Su vitalidad económica actualmente se apoya en el sector terciario: industrias, alta tecnología, defensa y ocio. La ciudad ha sido receptora de una fuerte inmigración mayormente latina. En 1965 tuvo un alcalde de color, Thomas Bradley, pero los disturbios de South Central en 1992 que enfrentaron a negros con inmigrantes hispanos y asiáticos alteró toda su agenda política. Nos trasladamos todo el grupo a nuestro hotel en Los Ángeles para el check-in y dejar el equipaje.  A la hora acordada con nuestro guía, nos desplazaremos a un restaurante para la cena. Alojamiento en el hotel de Los Ángeles.

 

Sábado, 5 de mayo de 2018 – PALM SPRINGS – PARQUE NACIONAL JOSHUA TREE – LAUGHLIN                                                                                                                               

Desayuno en el hotel. Nos ponemos en ruta a primera hora para tomar el pulso a esta región de los Estados Unidos de América, una de las más visitadas del país. En los próximos días conoceremos parques nacionales fabulosos y ciudades míticas con grandes y pequeñas historias. Nuestra primera visita en ruta es Palm Springs. Bien conocida por sus cielos azules cristalinos, sol todo el año, paisajes impresionantes, calles arboladas con palmeras y noches estrelladas. Durante miles de años, los indios vivieron cerca de fuentes cálidas naturales y de aguas de cristalina transparencia proveniente de los cañones del Coachella Valley. Los virus de los primeros colonos europeos exterminaron a estos primeros habitantes de una región denominada Agua Caliente. Desde finales del siglo XIX, Palm springs fue una ciudad balnearia muy de moda, y aún más en los años veinte y treinta bajo el impulso de Hollywood y así ha seguido hasta la actualidad. Por aquí anduvo el Rat Pack (comandado por Humphrey Bogart y Frank Sinatra) y su guardia predilecta. En las décadas de 1950 y 1960, Palm Springs fue el refugio de Sinatra, Elvis y otras muchas estrellas que montaban juergas sin descanso en mansiones modernas. Cuando Hollywood se marchó de aquí, Palm Springs se llenó de jubilados golfistas; pero a mediados de los años noventa una nueva generación quedó encandilada por las gracias retro de la ciudad: bungalows de cristal y acero de famosos arquitectos, selectos hoteles de decoración vintage y piscinas variopintas, y silenciosos piano bares donde podías tomar el mejor martini. Palm Springs es la urbe más importante del valle. La elegancia del lugar se percibe en sus tiendas, restaurantes de moda y galerías de arte. Las mansiones de muros cubiertos de buganvillas ocultan una buena parte del glamour de la ciudad a los ojos del viajero, pero puede verse pasear a actores famosos por sus calles comerciales. Continuaremos hacia el Parque Nacional Joshua Tree, que se extiende a lo largo de 3000 kilómetros cuadrados de desierto de gran altitud, con formaciones geológicas inusuales y un entorno ecológico único. Recibió su nombre por el tipo de árbol que crece en la región. Los pioneros mormones observaron un parecido entre Josué cuando indicaba con sus brazos la tierra prometida y estas yucas curiosamente torcidas. Por eso las llamaron árboles de Josué y que dan nombre al parque, el cual se extiende por el desierto de Mojave y el de Colorado. Lo visitamos en primavera, y con suerte observaremos una fabulosa floración que dura varias semanas, consistente en una única flor de color crema, y los brazos del ocotillo, como tentáculos de un pulpo, que abren sus flores rojas. La sorprendente vegetación no es la única fuente de rareza: grandes extensiones exhiben rocas rubias de formas redondeadas, formadas por el magma en fusión que solidificó por debajo de la superficie del suelo antes de aflorar por la erosión, una de las muestras geológicas más interesantes que podemos encontrar en los desiertos de California. No es raro contemplar entre ellas muflones de Canadá, tortugas del desierto, correcaminos, pumas o coyotes. Montañas escarpadas de roca retorcida hacen las delicias de escaladores y senderistas.  “JT”, como familiarmente es conocido, es el mejor destino de escalada de toda California; los senderistas salen en busca de ocultos y umbríos oasis de palmeras, alimentados por manantiales y riachuelos, y los ciclistas de montaña quedan hipnotizados por las panorámicas  del desierto. La naturaleza mística de este paisaje agreste y rocoso ha inspirado a grandes artistas, como el grupo U2, cuyo histórico álbum de 1987 se llamó precisamente, The Joshua Tree, y que supuso la consolidación del grupo a nivel mundial. Continuación de nuestro viaje hacia Laughlin. Cena y alojamiento en el hotel.

Domingo 6 de mayo de 2018 – LAUGHLIN – PARQUE NACIONAL GRAN CAÑÓN                                                               

Desayuno en el hotel. A primera hora nos organizamos para iniciar una jornada excepcional. Nos dirigiremos con nuestro autobús hacia el norte del Estado de Arizona  a iniciar la visita del Parque Nacional Gran Cañón (DECLARADO PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD, BIEN NATURAL, POR LA UNESCO EN 1979) uno de los fenómenos geológicos más impresionantes del mundo conocido. Está considerada como una de las siete maravillas naturales del mundo. Este será sin duda uno de los días más impactantes de nuestro viaje. El Gran Cañón es el resultado de millones de años de erosión eólica e hídrica, una extensión interminable de formas, colores y sombras impenetrables. Como veréis, fácilmente podemos quedar absortos contemplando la belleza de las formas y los colores y apreciando las increíbles dimensiones del parque. Nosotros hemos escogido realizar la visita del borde sur del Parque Nacional Gran Cañón, a nuestro juicio, el área con las vistas más impresionantes del parque, por la cercanía del río a este borde. En el denominado “South Rim” la planicie se asienta a una altitud de 2.100 metros. Durante las visitas encontraremos diversos miradores para contemplar el Gran Cañón y tendremos distintas opciones que nuestro guía nos ofrecerá para tomar algunos senderos o rutas para caminar. hay sitios donde pararse con vistas espectaculares y señales explicativas sobre las características del cañón. El Centro de Visitantes Grand Canyon se encuentra detrás del “Mather Point” a unos 300 m. en una gran plaza junto a la tienda Books & More Store. En los tablones cuelgan información sobre programas con guardabosques, el tiempo, los circuitos, etc. Hay múltiples posibilidades de aprovechar bien el tiempo en el Gran Cañón; dependiendo del tiempo disponible, las opciones y la organización podremos disfrutar de interesantes experiencias. Una bella ruta bordea la ribera por el lado occidental del pueblo principal a lo largo de Hermit Rd y hay sitios donde pararse con vistas espectaculares y señales explicativas sobre las características del cañón; el “Rim Trail” es el paseo más popular y sencillo del parque, se interna y vuelve a surgir en el Kaibab National Forest conectando algunos de los puntos de gran belleza. Pero hay mucho que ver. En todo caso, dada la amplitud del parque seguiremos las instrucciones que nos facilite nuestro guía para organizar toda la visita. Y si queremos más, para los que quieran sobrevolar el Gran Cañón en helicóptero (si las condiciones climatológicas lo permiten) hemos previsto UNA EXCURSIÓN OPCIONAL EN HELICÓPTERO para todos aquellos viajeros que quieran disfrutar de una emocionante experiencia de vuelo sobre el cañón. Al término de la visita traslado a nuestro hotel en el Gran Cañón. Cena y alojamiento en el hotel.

Lunes 7 de mayo de 2018 – PARQUE NACIONAL GRAN CAÑÓN – PARQUE NACIONAL MONUMENT VALLEY – LAGO POWELL – PRESA GLEN CANYON – PAGE – KANAB                                                                                                              

Desayuno en el hotel. Finalizamos nuestra visita en el Parque Nacional Gran Cañón tomando el Desert View Drive que comienza al este de Grand Canyon Village y sigue al borde del cañón a lo largo de 41 km hasta Desert View, la entrada oriental del parque. Haremos parada en el Desert View Watchtower, una construcción que emula una de las antiguas torres de vigilancia de los indios Anasazi levantada sobre unas ruinas de una torre del pueblo Navajo. Es una estructura de cuatro pisos, con 70 metros de altura y terminada en 1932, que fue diseñada por la arquitecta estadounidense Mary Colter. En ella podremos encontrar murales del artista hopi Frank Kabotie. Si el tiempo lo permite tendremos oportunidad de subir las escaleras hacia la cima para disfrutar de la vista excepcional del Gran Cañón y el Río Colorado. Continuamos disfrutando de estos magníficos milagros naturales americanos, dirigiéndonos ahora hacia el mítico Parque National Monument Valley (Valle de los Monumentos).  Con sus cerros de un rojo flamígero y sus delgadas agujas internándose en los cielos, el paisaje de Monument Valley ha aparecido en incontables películas del Oeste (de hecho nos parecerá que en cualquier momento unos forajidos a caballo nos van a sorprender trotando por la llanura) y se impone a cualquier viaje soñado por carretera. Es uno de los grandes enclaves paisajísticos que podemos disfrutar en nuestro recorrido por la Costa Oeste de los Estados Unidos. Lo que hace famoso y llamativo este paisaje son las milenarias formaciones mesa o pequeñas mesetas de cima plana y paredes acantiladas de gran belleza, que emergen sobre el terreno llano; gigantescas estructuras monolíticas que se elevan por encima del valle.  Se halla en la frontera de los estados de Arizona y Utah y algo alejado de rutas más populares. Forma parte de la meseta de Colorado y es una llanura desértica de 40 km de largo y 26 km de ancho. El color rojo del valle proviene del óxido de hierro expuesto en las limolitas rojas desgastadas adheridas al suelo, depositadas por antiguos ríos que serpenteaban el valle. Todo el área se encuadra bajo la denominación del Monument Valley Navajo Tribal Park como también es conocido. “Un jefe comanche, “Trueno-que-retumba” narró en 1857 que hace innumerables lunas una raza de gigantes blancos (tres metros) ricos y poderosos habitaba en el Valle de los Monumentos. Sus fortificaciones coronaban las cumbres de las montañas, protegiendo sus populosas ciudades construidas en valles intermedios. Eran valientes y belicosos y dominaban la tierra. Los rostros pálidos de la actualidad son pigmeos comparados con ellos. La impiedad se apoderó de esta raza y se volvió orgullosa y el Gran Espíritu los exterminó  y todo lo que quedó de su civilización fueron los túmulos visibles a día de hoy en las mesetas”. Aunque nos encontramos en una zona muy árida, la temperatura no es muy elevada, ni siquiera en verano. Esto se debe a la elevada altura sobre el nivel del mar en la que se levanta el Monument Valley, a 1.700 metros de altura. Este paisaje ha sido escenario de numerosas películas: Regreso al Futuro 3; Thelma y Louise, Easy Rider o Forrest Gump. Sin embargo, las más importantes se rodaron en la primera mitad del siglo pasado, del género western, sobre todo las dirigidas por John Ford, que tiene un espacio dedicado en el parque (John Ford’s Point). Entre las más importantes: La diligencia, 1939; My Darling Clementine, 1946; Fort Apache, 1948, Rio Grande, 1950.  Los iconos del parque son sin duda las formaciones denominadas The East and West Mitten Buttes y Merrick Butte, un trío que se alza casi 2.000 metros sobre el vasto territorio, más conocidas como The Mittens (Las Manoplas). La formación rocosa Elefant Butte recuerda a un elefante tumbado sobre el suelo del desierto. Las Tres Hermanas son estilizadas figuras que han sido talladas a lo largo de milenios por el viento; para los navajos su silueta recuerda a una monja dando clases a sus dos alumnos. El John Fords’s Point es el mejor punto de observación de Monument Valley, ya que a sus pies se extiende un amplio terreno salpicado de formaciones rocosas. Hay muchísimas otras formaciones que pueden descubrirse: Camel Butte, The Hub, Totem Pole,  Yei Be Chei y muchas otras. Algunas de estas formaciones nos serán mostradas en primera persona por responsables Navajo del Parque: hemos programado un Tour en Jeep de los Indios Navajo, para completar la visita y que nos permitirá una experiencia diferenciada del lugar que estamos describiendo, llevándonos  a recorrer el parque en vehículos Jeep para conocer más formaciones, como Sun’s Eye, Ear of the Wind, Big Hogan, Moccasin Arch y muchas otras. Recorreremos algunos de los mejores lugares del Valle de los Monumentos que sólo ellos conocen bien y nos explicarán algunas de sus tradiciones y condiciones de vida. Los Navajo aún viven en el valle, algunos en casas Hogan modernas y otros en casas tradicionales.

Continuaremos ruta hacia Page, ciudad surgida en los años 50 para albergar a los miles trabajadores que participaron en la construcción de la presa Glen Canyon,  adonde tendremos previsto llegar por la tarde. Previamente haremos paradas en dos lugares que merece la pena conocer y contemplar. El Lago Powell se encuentra a caballo entre Utah y Arizona, es el segundo lago artificial por tamaño de los Estados Unidos y forma parte del Glen Canyon National Recreation Area. Este paraíso de los deportes acuáticos está rodeado por impresionantes formaciones de roca roja, afilados cañones y un asombroso paisaje desértico. La presa del lago Powell en Glen Canyon fue la que posibilita la existencia del lago artificial. Fue creado a partir de las aguas del río Colorado. El nombre de Powell hace referencia al primer hombre que descendió por vez primera hasta el Océano Pacífico por el Colorado con un grupo de auxiliares. La presa, de 300 km. de largo en el Cañón de Glen se terminó de construir en 1963. Lo artificial, como vemos, también puede tener mucho encanto y resultar asombroso. El colorido de las formaciones montañosas en el entorno es muy llamativo, con múltiples colores, desde el rosa hasta el naranja. Finalizada la visita continuaremos viaje hacia Kanab, donde tendremos nuestro hotel.  Cena y alojamiento en el hotel.

 

Martes, 8 de mayo de 2018 – KANAB – PARQUE NACIONAL CAÑÓN DE ZION – LAS VEGAS                                                                                                                                

Desayuno en el hotel. Nos despedimos de Kanab. A primera hora de la mañana podremos percatarnos de las vastas extensiones de desierto accidentado que rodean esta remota población, con 3564 habitantes. Desde los años veinte hasta los años setenta se rodaron montones de películas de Oeste y el pueblo aún conserva ese ambiente de plató de cine. Nos ponemos en ruta en dirección hacia el parque nacional más antiguo de Utah, El Parque Nacional Zion Canyon. El área total comprende casi 600 km² y representa una hendidura de 24 kilómetros de longitud y hasta 800 metros de profundidad excavada por el brazo norte del río Virgen sobre terrenos de arenisca roja. Su edad geológica data de 150 millones de años. Al llegar descubriremos un espectáculo fascinante de rocas en forma de catedrales, lo más característico del parque. Algunas de estas rocas tienen más de 900 metros y de nuevo nos encontramos con su característico color rojo. En este cañón se encuentran los Zion Narrows   que son todas las gargantas formadas por el citado río Virgen. También hay una gran diversidad de plantas y vida animal debido la la geografía única del parque. El parque está salpicado de más de 160 km de senderos que permiten desde tranquilos paseos hasta excursiones y acampadas en zonas agrestes. _El monumento natural más característico es la formación rocosa denominada Checkerboard Mesa (tablero de ajedrez) con capas de arenisca que se intersectan por un proceso llamado estratificación cruzada. Nos moveremos en un autobús gratuito que sale del centro de visitantes, que nos permitirá subir y bajar en distintas paradas panorámicas o de inicio de sendero. Estaremos atentos a las instrucciones que nos vaya facilitando nuestro guía para tomar algún sendero o disfrutar de vistas panorámicas. El Parque Nacional Zion es una de las experiencias que mejor sabor de boca suelen dejar de entre los viajeros que visitan los grandes parques Nacionales de EEUU. Tan sólo recorrer los 16 kilómetros del rojo asfalto que camufla la carretera que une los accesos este y sur, representa un espectáculo visual que nos enamorará. En Zion se pueden encontrar pronunciados acantilados, estrechos cañones, rutas de vértigo, espectaculares miradores, panorámicas y rocas de una belleza muy especial. La denominación del parque deriva de los primeros mormones desplazados desde la Costa Este que buscando un lugar donde asentarse lo consideraron como referencia del monte Sion de Jerusalén.

Almuerzo en el parque. Al acabar las visitas en la tarde nos trasladaremos hacia la fascinante… Las Vegas. La ciudad más espectacular del estado de Nevada, archicinematrografiada, ¿quién no ha visto una película con Las Vegas como escenario? Aquí se han rodado dramas como Leaving Las Vegas, 1995 con Nicolas Cage, hasta desvergonzadas comedias como Resacón en Las Vegas 2009, con Bradley Cooper, por mencionar dos relativamente recientes. Nevada es una franja de desierto semivacío, un puñado de antiguas ciudades mineras que cambiaron las palas de trabajo por las palancas de las tragaperras… en Las Vegas la antigua fiebre del oro sigue pegando fuerte, aunque el jugador no es oro lo que busca, sino hacer su agosto en los casinos. Las Vegas es un cóctel explosivo de sofisticación, indecencia, riesgos y premios. Las Vegas es el Hollywood de los mortales, donde la gente actúa en vez de contemplar la escena como espectadores. En muy pocas horas puedes ver jeroglíficos antiguos, la torre Eiffel, el puente de Brooklyn y los canales de Venecia. Sí, son reproducciones… ¡pero tienen su encanto!. Escaparse a Las Vegas, “la ciudad del pecado”, es una práctica muy extendida por el americano medio y es digno de ver. Por cierto, si quieres casarte mañana o renovar tu vínculo matrimonial, estás en el lugar apropiado; nuestro guía te ayudará a buscar la mejor sala para que incluso sea Elvis Presley quien te case, previo pago de cada servicio, ¡que aquí no son baratos!. Si no tienes cuidado puedes perder la cabeza. El tiempo no importa. Los casinos abren las 24 horas. No hay relojes. Interminables comidas y ríos de bebidas encontrarás. Una ciudad con múltiples personalidades que lleva reinventándose desde los tiempos del Rat Pack. Los ejecutivos y la gente bien fácilmente pierden el oremus en las salas de fiesta, los universitarios buscan la juerga barata y los abuelos arman jolgorio en las tragaperras. Te puedes tomar desde un martini de diseño hasta un cóctel de medio metro. The Strip o Las Vegas Blvd con 6,4 km. es el centro de todo y es muy fácil moverse por él porque hay transporte público. Hacia el norte termina con el Circus Circus Las Vegas y al sur con el Mandalay Bay. El Downtown de Las Vegas es el antiguo centro de la ciudad, con hoteles y casinos clásicos, de ambiente retro, bebidas económicas y apuestas bajas. La atracción principal es Fremont St, con una galería medio futurista con cuatro manzanas y un espectáculo de luces, que veremos esta misma noche.

Todo el área estaba escasamente poblada por indios Paiutes; los primeros blancos en asentarse fueron los mormones en torno a 1855. Es en 1905 cuando con la llegada del ferrocarril nace la ciudad de Las Vegas. Se canalizaron los manantiales que regaban las zonas húmedas y permitieron una población estable alrededor del Fuerte y surtir de agua a los trenes que viajaban entre Los Ángeles y Alburquerque. En 1931 se legaliza el juego y se construyen los primeros hoteles con casinos de juego. Muchos de los primeros inversores, es bien conocido, procedían del sindicato del crimen. El Flamingo, por ejemplo, fue mandado a construir por el gánster Bugsy Siegel. Actualmente Las Vegas tiene más de 2.000.000 habitantes. A mitad del siglo pasado se incorpora una oferta estable musical, teatral y circense. Hoy vamos a conocer “La ciudad del pecado” en su mejor momento, por la noche. Y dejaremos para mañana tiempo libre para que cada uno pueda disfrutar y organizarse en Las Vegas a su manera. Hemos previsto un tour que denominamos Las Vegas by Night que nos permitirá hacernos una idea del potencial de esta ciudad, y no necesariamente en el orden que sugerido, pues como algunos eventos tienen determinados horarios el guía deberá ajustar la visita a los mismos. La parada fotográfica en el emblemático cartel Welcome to Fabulous Las Vegas, imprescindible, para poder afirmar que hemos estado en Las Vegas. Se encuentra en el extremo sur del Strip. Nos moveremos hacia el norte por Las Vegas Blvd  para disfrutar de uno de los espectáculos que nos dejará un bonito recuerdo: las fuentes danzarinas del Bellagio. Este hotel casino deslumbra con su arquitectura toscana y su lago artificial de más de 3 hectáreas, donde unas fuentes bailan en un espectáculo magnífico. En el Paris Hotel & Casino nos parecerá estar paseando por París, allí nos espera La Torre Eiffel; mucho ambiente parisino, como veréis. En el Mirage, fuera, en la laguna, un brioso volcán entra en erupción cada hora desde que atardece hasta las 24:00 hrs. Nuestro guía nos llevará a ver algunos de los casino-resorts mundialmente famosos. Si no hay tiempo para ver el que queramos, no hay que preocuparse, mañana habrá tiempo para visitar mucho más. Finalizaremos en el Downtown para conocer el mundialmente famoso show de lunes y sonido que cada noche se disfruta en Fremont Street. La Fremont Street Experience, es un centro comercial peatonal de cuatro manzanas coronado por una bóveda de acero y repleto de luces controladas informáticamente, que ha devuelto la vida al centro. Cada noche la bóveda se transforma en un espectáculo de luz con 550000 vatios de sonido envolvente. A la finalización de la visita, traslado al hotel…. salvo quien quiera seguir disfrutando de la noche de Las Vegas. Alojamiento en el hotel.

Miércoles, 9 de mayo de 2018 – LAS VEGAS:    Día libre                                           

Desayuno en el hotel. DÍA A LIBRE en Las Vegas.  Es imposible por tiempo y dinero hacer todo lo que quisiéramos hacer, así que la elección queda a decisión de cada viajero. Recordad siempre: lo que pasa en Las Vegas… se queda en Las Vegas. Alojamiento en el hotel.

Jueves, 10 de mayo de 2018 – LAS VEGAS – PARQUE NACIONAL DEATH VALLEY (VALLE DE LA MUERTE) – BAKERSFIELD        

Desayuno en el hotel.  Seguimos en ruta descubriendo las maravillas de Estados Unidos. Hoy tenemos una jornada tranquila;  entraremos en el estado de California y todo lo que nos queda de viaje lo centraremos en él. Cruzaremos el desierto de Nevada en el camino de las poblaciones de Pahrump y Shoshone. Entrando en el estado de California estaremos descendiendo hacia el Parque Nacional Death Valley  ¡a 86 metros por debajo del nivel del mar!, que vamos a visitar. Las zonas desérticas no cubren menos del 25% de la superficie del Estado (California). En los dos grandes desiertos meridionales, el Mojave y el de Colorado, la temperatura llega al tope y las precipitaciones son extremadamente débiles. Death Valley pertenece al desierto de Mojave.  El nombre de Valle de la Muerte denota un lugar riguroso, abrasador e infernal, una tierra de suplicio, desolada e inhóspita, digna de un destierro apocalíptico. Tanto que los primeros vaqueros que por aquí se aventuraron describieron Death Valley como “sin ningún arroyo para beber, ni ningún árbol para colgar!. A algunas expediciones de agosto a este lugar no les permiten bajarse del autobús o de sus vehículos por el extremo calor que puede haber en el lugar. En verano hay que disponer de un vehículo climatizado fiable. Todo desconcierta y deja estupefacto. Pero no nos asustemos. Si pudiéramos verlo todo de cerca descubriríamos que el Valle de la Muerte es un verdadero espectáculo natural: insinuantes dunas de arena, cañones labrados por el agua, piedras y rocas que parecen desplazarse por el suelo del desierto, cráteres de volcanes extintos, oasis de palmeras y una rica fauna y flora endémicas. Es una tierra de superlativos, que ostenta los records estadounidenses de calor (57 grados centígrados), el punto más bajo (Badwater, 86 m. bajo el nivel del mar) y el parque nacional más extenso sin contar los de Alaska (13.500 km2). En los días y horas más calurosas hay que estar junto a una piscina o circular hasta las zonas más altas (y frescas). Descubriremos inicialmente Furnace Creek que es el núcleo comercial del valle de la Muerte, con el principal centro de visitantes del parque, con todos los servicios. Fue un poblado indio que estuvo asentado en este lugar. Hay una famosa planta de energía solar que se oculta tras un pequeño palmeral. Al sur de Furnace Crrek pueden disfrutarse de magníficas vistas del valle y de sus doradas tierras baldías erosionadas en forma de olas, pliegues y barrancos. Badwater Point es el punto más bajo del valle (86 metros por debajo del nivel del mar) y representa un siniestro paisaje formado por una llanura salada de una belleza sobrenatural; nos sorprenderá un lecho de agua salada mineralizada en constante evaporación. Es literalmente un mar de barro petrificado de 8 km. de ancho con un río de sal en el centro que forma los típicos hexágonos producto de la evaporación. El suelo se ha hundido bajo el efecto de la acción sísmica de una falla de subsidencia  entre las Panamit Mountains al oeste y las Black Mountains al este. Las dunas de arena de Stovepipe nos recordarán a las del Sáhara. Son más fotogénicas con el sol rasante y nos cuentan que aún lo son más con luna llena. Confieren una hermosura muy especial. A la finalización de la visita por la tarde continuaremos ruta hacia Bakersfield, la ciudad donde nos alojaremos esta noche. Capital del condado de Kern; una ciudad con mayor crecimiento de Estados Unidos. Con una economía basada en la extracción y refinado del petróleo. Cena. Alojamiento en el hotel.

Viernes, 11 de mayo de 2018 – BAKERSFIELD – PARQUE NACIONAL YOSEMITE – SAN FRANCISCO                                                                                                          

Desayuno en el hotel. Hoy tomamos ruta hacia el majestuoso Parque Nacional de Yosemite (DECLARADO PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD, BIEN NATURAL, POR LA UNESCO EN 1984), probablemente el parque nacional más bello de EEUU. Yosemite sorprende por sus frescos paisajes alpinos con bosques de pinos y magníficas cascadas. Los acantilados monolíticos se elevan sobre el valle creando imágenes poderosamente bellas. Este parque fascina a todos sus visitantes. Desde las paredes rocosas surcadas por cascadas sobre las que se asienta el verde valle de Yosemite hasta las descomunales secuoyas gigantes del bosquecito Mariposa (actualmente, cerrado debido a los recientes incendios) el lugar inspira respeto y reverencia. ¿Cuántos lugares en el mundo pueden presumir de tener una naturaleza en estado salvaje, uno de los mayores monolitos del mundo, los árboles más grandes del planeta y una concentración única de saltos de agua? De este lugar dijo John Muir: “no importa en qué estación del año, no importa en qué país, nunca he visto nubes con un aspecto más brillante, más marcado, más rocoso, formas más variadas, contornos más afilados”. Los indios ahwahnichi, un grupo de las tribus miwok y paiute,  vivieron en el área durante unos 4.000 años antes de que los pioneros, con Joseph Rutherford Walter a la cabeza, llegaran en 1833. Y honraron el lugar: Yosehmihti significa en su lengua “lugar sagrado”. Durante la Fiebre del Oro se produjeon importantes conflictos entre los mineros y los nativos, hasta que los indios finalmente se rindieron. Nosotros veremos Yosemite en primavera, en una época estupenda: las cascadas están en todo su esplendor. El Valle de Yosemite es la joya del parque, enorme, con más de 20 kilómetros de longitud, con praderas de 11 km de largo, dividido por el río Merced y jalonado por vertiginosas paredes graníticas que dominan los bosques. El cañón del río Merced se estrecha a medida que se acerca al parque.  El valle es completamente plano y hace miles de años llegó a ser un lago espléndido y mucho antes una larguísima lengua glaciar. El Capitán es uno de los monolitos más grandes del mundo, una pared vertical que fue conquistada hace menos de 40 años.  Muchos escaladores desde el campo base núm 4 acamparon durante años a sus pies realizando varios intentos de escalada hasta que Warren Harding logró la subida tras 47 días de ascensión. Esculpido por la erosión glaciar, se alza en vertical a 1.254 m. sobre el fondo del cañón. El Half Dome, de 2.695 m., es otro macizo granítico majestuoso, cuya redonda silueta es inconfundible, con una pared de 900 m. verticales. Las Bridalveil falls (catarata Bridalveil) cae desde un valle suspendido hasta el fondo del cañón, una caída de 215 metros, conocido también como el brumoso “salto del velo de la novia”. Las Yosemite falls (cascada de Yosemite) se despeña por 739 m. en tres niveles y se considera la más alta de América del Norte. Disfrutaremos de algunos de los miradores más famosos de la zona y estaremos muy atentos a todas las propuestas y observaciones que nuestro guía nos haga. Por la tarde seguiremos nuestra ruta por carretera hacia la ciudad de San Francisco, donde haremos nuestra primera noche, de las tres previstas para conocer bien la ciudad. Y hoy conoceremos algo de su ambiente nocturno. Vamos a cerrar el día con una cena con música de jazz. El jazz comenzó en Nueva Orleans hace unos 100 años cuando los afroamericanos, caribeños y europeos crearon un sonido único en los Estados Unidos. Aunque las raíces de la música de jazz se encuentran más al este, San Francisco alberga míticas salas de jazz. Escuchar música de jazz en vivo es uno de los pasatiempos favoritos de los habitantes de esta gran ciudad. Alojamiento en el hotel.

Sábado, 12 de mayo de 2018 – SAN FRANCISCO                                                       

Desayuno en el hotel. Empezamos nuestra visita de una de las ciudades más emblemáticas de todo Estados Unidos, y que todos de alguna manera tenemos en la cabeza. Todo comenzó hace unos siglos, con el empuje de unos españoles. En 1776, más exactamente, fundan una misión en el asentamiento llamado Yerba Buena. Para su protección los franciscanos levantan un fortín, el Presidio. En 1834 cambia su nombre al actual San Francisco.  En 1846 llegan colonos ingleses y mormones. Dos años después los mexicanos abandonan esta parte de California. A finales del s. XIX la ciudad se expande vertiginosamente y se finaliza el ferrocarril. En las colinas se edifican mansiones fabulosas, expresión del poderío y riqueza de quienes fueron haciendo fortuna. El gran terremoto de 1906 de San Francisco dinamita muchos de los sueños de sus habitantes; la reconstrucción fue rápida. En el s. XX la ciudad es testigo de una gran expansión económica. En la II Guerra Mundial se confinó aquí a los soldados acusados de insubordinación y homosexualidad, como escarmiento. Curiosamente, esto impulsó la pujante contracultura de la ciudad, con el jazz de North Beach y la poesía de la generación beat. El Verano del Amor supuso amor libre, música y comida gratis en Haight, y el pionero del movimiento gay de Castro propició la elección de Harvey Milk como concejal de distrito, el primer funcionario abiertamente gay del país. Esta ciudad es un gran reclamo para la comunidad LTGB de todo el mundo. Durante estos últimos decenios la ciudad ha vivido un nuevo boom gracias a Internet y a su relación con el célebre Silicon Valley donde se encuentran las empresas de tecnología más importantes del mundo, entre ellas Apple y Google. San Francisco es hoy una ciudad rica, poco accesible a quienes le dieron la fama -artistas, poetas…- refugio en cualquier caso para los denominados “BoBos” (Bohemios burgueses).

Podemos considerar a San Francisco como una de las ciudades más vibrantes de todo el mundo; una mezcla de historia y sofisticación moderna. Sus paisajes, sus puentes, su apertura al Pacífico, su arquitectura… y sobre todo la mezcla de culturas y de gentes, la han llegado a convertir en un destino único y de visita imprescindible. Con 800.000 habitantes es la cuarta ciudad más poblada del estado de California, aunque es la más emblemática, una de las ciudades más fotografiadas, filmadas y documentadas del mundo. Podemos encontrar barrios de fama mundial, islas antológicas y los archiconocidos tranvías; una de las ciudades más interesantes de todo el oeste americano ¡Vamos a disfrutarla!. San Francisco está construida al pie de varias colinas, abriéndose a su magnífica bahía. Comenzamos la visita a la ciudad de San Francisco. Para que tengamos una mejor perspectiva de la ciudad nos vamos a desplazar con el autobús a la cima de Twin Peaks (David Lynch denominó así a su serie de TV fetiche). Estas dos colinas gemelas, con una altura de 300 m se alzan en el centro geográfico de la ciudad. Por sus formas generosas aquellos españoles les dieron un sobrenombre un tanto grosero: los Pechos de la Chola (“chola” equivale a “india”). No están habitadas y se han dejado en estado un tanto salvaje para ofrecer un pedacito de naturaleza en el centro de la ciudad. Desde aquí tendremos las vistas más bellas de San Francisco, desde la bahía hasta el estrecho del Golden Gate. Continuamos hacia Álamo Square y Las Damas pintadas. Es una de las zonas preferidas por los sanfranciscanos para la práctica del arte popular de la holganza. Es muy placentero tenderse en las laderas del césped frente a las hileras multicolores de las casas victorianas de Steiner. Tras ellas pueden verse los desafiantes rascacielos del Financial District. La coqueta hilera que forman las “damas pintadas” en el lado este de Alamo Square es una estampa encantadora y victoriana. El barroco Barbary Coast tiene fachadas recubiertas de tablillas superpuestas y complicadas cenefas de madera bajo los aleros de puntiagudos tejados. En la esquina noroeste, la mansión Westerfield (1889) ha sobrevivido a inquilinos como rusos zaristas contrabandistas, músicos de jazz de Fillmore y comunas hippies, además de a rituales del fundador de la Iglesia de Satán, Anton Lavey. En 1893, la Exposición Universal de Chicago consagra la vuelta a una arquitectura clásica que sigue los principios de la Escuela de Bellas Artes de París. La ciudad se dota de un Civic Center que reagrupa edificios oficiales junto a Market Street, como Hayes, Franklin, Turk y Hyde, destacando el Beaux-Arts City Hall; desde lejos se distingue su estructura neoclásica, punto donde convergen bellas panorámicas, la mejor la de Álamo Square. La rotonda se eleva sobre cuatro plantas y está coronada por una cúpula majestuosa. El “Beaux Arts” hace referencia al estilo arquitectónico clásico académico que también se le conoce como academicismo francés, que podemos contemplar ante la vista del ayuntamiento de San Francisco. La Plaza de las Naciones Unidas recuerda que esta organización fue fundada en un edificio cercano; está adornada con las declaraciones contenidas en la Carta de las Naciones Unidas. El resto de edificios que forman el Civil Center constituyen ejemplos a veces impresionantes de la arquitectura oficial de principios del siglo XX:  El Asian Art Museum, Old California State Building, Federal Building, War Veterans’ Building, State Building, Louise M. Davies Symphony Hall y la Public Library.  Continuamos visitando Union Square, plaza que debe su nombre a los mítines unionistas de la Guerra Civil y aúna a espíritus libres y gentes de mundo. Está rodeada de centros comerciales y presidida por la diosa de la Victoria, de bronce, con el pecho al aire cuyo modelo fue Alma Spreckels, la dama que fundó la Legión de Honor. El Chinatown de San Francisco ha sabido abrirse al mundo exterior sin perder nada de su carácter original ni de su actividad popular. Su historia se remonta a mediados del siglo XIX. Decenas de miles de chinos que huyen de su país devastado por la hambruna y las revoluciones. Se accede por Chinatown Gate, erijida en 1969 en Grant Avenue, esquina con Bush Street. El turismo se ha adueñado de esta parte de Chinatown hasta tal punto que no se encuentran más que baratijas sin interés. Destacan en la paralela calle de Stockton, los mercados: especias, pescado fresco, frutos, verduras tropicales… Si dispones tiempo y quieres profundizar en este barrio puedes recorrer sus iglesias y templos, dedicados a diversas corrientes espirituales orientales; también podrás encontrar museos interesantes y plazas con mucho encanto. Un saborcito a Italia en San Francisco la tenemos en el barrio de Little Italy, con una población que es básicamente de origen italiano, a pesar del gran incremento de la diáspora china. Aquí podemos encontrar las mejores pizzerías de San Francisco y también restaurantes elegantes en Columbus, donde podemos encontrarnos incluso limusinas aparcadas en la puerta. Hay pequeños cafés que jalonan Grant Avenue y que siguen atrayendo a bohemios e intelectuales de North Beach; el más frecuentado es Trieste (esquina con Vallejo), conde algunos músicos suelen acercarse a improvisar. Almuerzo en restaurante local. Continuamos con nuestras visitas acercándonos hacia el Paseo Marítimo del Norte de la Ciudad. Toda la orilla de la parte septentrional de la bahía situada entre Fort Mason, al oeste y Embarcadero al este, constituye una atracción turística única para una multitud de viajeros. El ambiente es estupendo y algunas tiendas y restaurantes sorprenden con frecuencia al visitante. Ghirardelli Square debe su fama a su chocolate: Doménico Ghirardelli lo fabricaba aquí a mediados del siglo XIX. la fábrica se trasladó en 1960, pero puede seguir comprándose el chocolate negro en sus edificios transformados en centro comercial con encanto, en una magnífica conjugación de lo nuevo y lo antiguo. Hay tiendas elegantes y abundan antigüedades, librerías, etc. La torre del Reloj se inspira en el castillo de Blois. Al otro lado de Ghirardelli Square, los muelles ofrecen buenas vistas de la bahía y la isla de Alcatraz. En el largo Municipal Pier, los pescadores de caña contemplan a corredores haciendo jogging e incluso nadadores que se lanzan a las frías aguas de la bahía. También pueden contemplarse las embarcaciones amarradas a lo largo de Hyde Street Pier, fabulosas supervivientes de la marina de vela del s. XIX. En Fisherman’s Wharf se encuentran las antiguas conserveras. Es lugar de cita de los aficionados al marisco; se toma excelente marisco cocinado allí mismo, incluso en el muelle, así como otros productos del mar. The Cannery ocupa una manzana, entre Jefferson y Beach Street, una antigua fábrica de conservas de frutas y verduras de ladrillo rojo que hoy alberga cafeterías y centros comerciales. Enfrente de The Cannery, el Anchorage Fish Alley adquiere de golpe un carácter más auténtico con sus cestas de crustáceos, el olor del pescado y sus patios que evocan la película de Elia Kazan La ley del silencio. En todo el área pueden encontrarse museos lúdicos: museo del Libro de los récords, museo de cera o el más popular el Ripley’s Believe It or Not Museum. La amplia perspectiva del Pier 45 (la traducción de “Pier” en español es “muelle”) es una imagen de un puerto de serenidad recobrada. Los muelles se animan con la partida y llegada de los barcos de pesca. Más hacia el este, el Pier 39, aún sigue siendo un vasto complejo de restaurantes y atracciones de feria. Puedes dejarte absorber por la contemplación de las ruidosas manadas de leones marinos que se han instalado cerca de los muelles para sacar provecho del maná de Fisherman’s Wharf. Los leones marinos viven su sueño californiano desde 1989, cuando llegaron a este muelle. De enero a julio hay hasta 1300 ejemplares. Alojamiento en el hotel.

Domingo, 13 de mayo de 2018 –SAN FRANCISCO – SAUSALITO – SAN FRANCISCO                                                         

Desayuno en el hotel. ¡Continuamos en la maravillosa San Francisco!. Por la mañana nos trasladamos a cruzar el Golden Gate Bridge (El Puente Golden Gate), una obra maestra de la ingeniería, el puente colgante más famoso del mundo. Cuesta creer que la Marina casi rechazó esta emblemática construcción. Es una obra de art déco de 1937, de los arquitectos Gertrude e Irving Murrow y el ingeniero Joseph B. Strauss y que estuvimos dudando si situar como portada de esta guía de viaje que tienes en tus manos. Fotografiarlo como lo hizo Hitchcock desde Fort Point da vértigo. En ocasiones los fans de la niebla pueden contemplar como esta se hincha al pasar por los cables del puente, cual nieve carbónica de concierto de rock. Su extensión es de 3,2 km. Sus pilares alcanzan una altura de 227 metros. Podemos imaginar las caras de incredulidad de los pescadores de caña en 1936 al contemplar a los audaces obreros que construían el puente. Es el emblema de la ciudad de San Francisco, como podéis imaginar. Continuamos ruta para visitar Sausalito, un pequeño y recoleto pueblo frente a la ciudad; un antiguo paraíso de pesca con curiosas casas flotantes, reconvertido en un pueblo de artistas, repleto de galerías; un lugar encantador. Sausalito fue uno de los lugares de cultura alternativa de los años sesenta: Alan Watts vivió allí. La bohemia se marchó para dejar sitio a viajeros y a una nueva burguesía bastante adinerada; sus puertos deportivos acogen centenares de embarcaciones de recreo.  Debe su nombre a los pequeños sauces que en un tiempo poblaron las orillas de sus arroyos. Cuenta con fantásticas vistas a San Francisco y la isla Ángel. Sausalito tuvo en un principio una extensión de 7600 Ha: la superficie que se concedió a un capitán militar en 1838. Cuando se convirtió en la última parada de la línea ferroviaria que bajaba a la costa del Pacífico, la localidad se transformó en un concurrido puerto maderero y durante la II Guerra Mundial fue la sede de Marinship, un astillero enorme.  Desde Bridgeway Blvd, la calle del comercio parten calles empinadas bordeadas de hermosas casas victorianas de finales del siglo XIX. Las House-Boats (barcos-casas amarrados por la bahía) de Sausalito sorprenden al viajero. Es una ciudad sobre las aguas, surgida en los años sesenta. Las casas se comunican entre sí por puentes flotantes y han sido construidas de cualquier modo con materiales recuperados de viejas embarcaciones, muy pintoresco. Los espíritus libres son los que habitan estas viviendas flotantes, entre aves marinas y bocas, pregonando su bohemia recalcitrante. Hay de todo, desde castillos psicodélicos con murales hasta ruinosas chozas llenas de sal o inmaculadas mansiones de tres plantas. Es una comunidad muy unida, cuyos residentes cuidan pequeños huertos en los muelles. Almuerzo en restaurante. Por la tarde tendremos oportunidad de realizar un minicrucero por la bahía de San Francisco. Navegando, disfrutaremos de las mejores vistas de la ciudad, pasaremos por debajo del Golden Gate y pasaremos cerca de la isla de Alcatraz. Navegaremos junto a North Beach, Hyde Street Pier y San Francisco Maritime National Park. Continuando en dirección al Golden Gate veremos Fort Mason y Marina District, la zona más devastada por el gran terremoto de 1989. Desde aquí hay bonitas vistas de Crissy Field y de las colinas del Presidio, que fueron antiguas instalaciones militares. Será espectacular acercarse a los pies del Golden Gate, una estructura espectacular vista desde el mar. De regreso pasaremos junto a la reserva salvaje de Marin Headlands y de Sausalito, que conocimos por la mañana. Vamos a dejar a la izquierda Angel Island State Park y estaremos muy cerca de isla de Alcatraz. De regreso a Fisherman’s Wharf podremos divisar el fantástico skyline de la ciudad. Aquellos que lo deseen dispondrán de tiempo libre para seguir disfrutando de San Francisco en esta última noche, o para realizar compras. Alojamiento en el hotel.

Lunes, 14 de mayo de 2018 – SAN FRANCISCO – MONTEREY – CARMEL – SANTA MARÍA                                                                                                                         

Desayuno en el hotel. Nos despedimos de San Francisco y nos ponemos en ruta para descubrir la belleza de la costa de California. La Península de Monterey que atravesamos ofrece playas ventosas y calas tranquilas, cipreses y acantilados, historia antigua y arte postpoderno; esta bella región ha sido un lugar favorita de muchos pintores y poetas estadounidenses y europeos. El recorrido que haremos hasta llegar a Los Ángeles pasa por misiones coloniales y paisajes costeros de ensueño. Un apunte para seriéfilos: la excepcional serie de HBO premiada en 2017 en los EmmyBig Little Lies” protagonizada por Nicole Kidman y Reese Whiterspoon se basa en preciosas localizaciones de Monterey y Carmel. Nuestro primer punto de interés en el día de hoy es la ciudad de Monterey, la capital de California bajo dominio español y mexicano, una de las ciudades más antiguas del estado. Es una población obrera volcada al mar. La ciudad conserva los mejores restos históricos de los períodos español y mexicano de California con muchos edificios de adobe restaurados. Monterey Historic Park y Old Town. El casco antiguo de Monterey acoge un extraordinario conjunto de edificios de adobe y ladrillo del s. XIX, administrados bajo el nombre de Monterey State Historic Park. Hay decenas de ellos, muchos de ellos con preciosos jardines. Cannery Row y Fisherman’s Wharf. Las antiguas conserveras se han transformado en pequeñas tiendas de distinto tipo y sólo su aspecto exterior corresponde al aspecto que tenían tradicionalmente. La novela de John Steinbeck Los arrabales de Cannery inmortalizó el negocio de las conservas de sardinas capturadas en alta mar, la principal actividad de Monterey en la primera mitad del s. XIX. En sus fábricas se preparaban también otros animales marinos, como las ballenas. En los años cuarenta la actividad de las conserveras decreció al agotarse los bancos de peces. Los edificios han quedado intactos, pero los obreros en su mayoría sicilianos, partieron ya hace tiempo y fueron a poblar otras regiones de California. Al final de Prescott Ave hay un busto de bronce del premio Pulitzer, Steinbeck, muy cerca de la famosa calle Canery Row, convertida en una experiencia turística. Los históricos barracones de trabajadores de Cannery, en la base de la florida Bruce Ariss Way, son un recuerdo aleccionador de las duras condiciones de vida de filipinos, japoneses, españoles y otros inmigrantes. En la época de Steinbeck, Cannery Row era un crisol de la clase trabajadora, hediondo y miserable, que el novelista describió como “un poema, un hedor, un sonido chirriante, una calidad de luz, una tonalidad, un hábito, una nostalgia, un sueño”. La novela de John Steinbeck fue llevada al cine con el nombre original de “Cannery Row”, en España estrenada como “Destinos sin rumbo”. Al acabar las visitas nos dirigimos con nuestro autobús a la cercana Carmel by the Sea, una encantadora ciudad costera con playas vírgenes y atractivas tiendas. Es también conocida como Carmel. Alberga una bohemia elegante de artistas y actores. El actor y director de cine Clint Eastwood fue su alcalde durante mucho tiempo. La ciudad hace un gran esfuerzo por mantener su original sello. Podemos encontrar muchas tiendas de artesanía y galerías. Muestra una devoción casi obsesiva por sus ciudadanos caninos y tiene el cuidado aspecto de un club de campo. Señoras con sombrero y bolsas de tienda de marca pasean por sus calles y gentes elegantes al volante de descapotables circulan por Ocean Ave, la calle principal. Carmel nació en la década de los 1880 y enseguida atrajo a famosos artistas y escritores, como Sinclair Lewis y Jack London. Las casitas de Comstock, de los años veinte, con sus características chimeneas de piedra y tejados a dos aguas, aún salpican la ciudad; incluso las cabinas, las papeleras y las máquinas expendedoras de periódicos tienen tejas pintorescas. Visitaremos la Misión San Carlos Borromeo de Carmelo (sujeta a disponibilidad). Se trata de la misión original de Monterey, creada por el fraile franciscano Junípero Serra en 1770, pero la mala calidad del suelo y las corruptelas de los soldados españoles forzaron su traslado a Carmel dos años después. Es una de las misiones más bellas de California, con extensos jardines. La capilla de adobe se sustituyó por una basílica arqueada hecha de piedras extraídas de la sierra de Santa Lucía. Por todo el complejo hay piezas de museo.El claustro que rodea el jardín lleno de flores es muy bello. La espartana celda que se supone ocupó Serra parece sacada de la película El bueno, el feo y el malo, y en una tumba independiente se encuentra su tumba conmemorativa, un auténtico pequeño mausoleo con el padre representado yacente custodiado por cuatro estatuas menos grandiosas. Hay que visitar la tumba del Viejo Gabriel, un nativo americano converso y bautizado por Serra; según las fechas murió con 151 años, a pesar de fumar, y sobrevivió a siete esposas.

Continuamos con nuestro autobús tomando la mítica carretera 17-Mile Drive, que por sorprendente que parezca, implica el pago de un peaje. Una parte no despreciable de su recorrido está bordeada por residencias privadas que impiden el acceso al litoral, pero cuando tenemos vistas al océano Pacífico, es una maravilla. La costa, muy accidentada, va jalonada de cipreses, sobre todo del solitario (Lone Cypress) que sirvió de modelo al padre de la fine art photography Edward Weston. Entre rocas e islotes cercanos a la orilla retoza una fauna abundante y ruidosa, dependiendo de la época del año. Hay pelícanos, aves marinas, incluso perros de la pradera y cervatillos que pacen en la hierba de los campos de golf.  Alcanzaremos Santa María, el lugar previsto para nuestro descanso nocturno. Cena y alojamiento en el hotel.

Martes, 15 de mayo de 2018 – SANTA MARÍA – SANTA BÁRBARA – PLAYAS DE LOS ÁNGELES –  LOS ÁNGELES                                                                                                              

Desayuno en el hotel. Por la mañana nos dirigiremos hacia la encantadora ciudad de Santa Bárbara y recorreremos esta ciudad con sus doradas playas y su bahía bordeada de palmeras, techos de tejas rojas y arquitectura española. Muchos conocerán este lugar por la mítica serie de televisión de casi 2.000 episodios; algunos de sus exteriores se rodaron aquí.  Toda esta zona se parece cada vez más a una prolongación de escenarios de la prolífica industria del cine. De hecho muchas actrices vienen a establecerse en la zona. Esta ciudad es famosa por su lujo y por la exclusividad de algunos barrios y se muestra bondadosa con los marginados: en algunas praderas de césped frente al mar se agrupan sacos de dormir de autoestopistas y vagabundos que buscan el clima suave de California. Este fue un lugar muy querido por los poetas de la Beat Generation. A la orilla del mar hay un paseo donde uno se cruza con jóvenes que van a hacer surf o cortan el aire en monopatín. En el Centro urbano se encuentran los monumentos más importantes. La mayoría han sido construidos en estilo colonial español. Tras la calle principal, State Street, se encuentra un gran centro comercial, El Paseo, de adobe rosa. Dos manzanas más arriba se halla el Museum of Art. El cercano Arlington Theatre evoca el esplendor de la California anterior a la guerra, cuando las salas de cine eran auténticos templos dedicados al culto de las estrellas ya míticas. Al lado se encuentra la County Court House, el Palacio de Justicia del condado, uno de los edificios más bellos de estilo Spanish Colonial RevivalEl Presidio es el último recuerdo arquitectónico de un siglo XVIII algo prolongado o parodiado, en otra parte. Visitaremos la Misión de Santa Bárbara, fundada en 1786 y terminada en 1820. Este magnífico recinto religioso ha recibido el sobrenombre de “reina de las misiones” (de toda California)  y con merecimiento, por su superficie, su equilibrio arquitectónico y la belleza del paisaje que rodea a la misión. Antes de entrar a realizar la visita podemos pasear en torno a la gran plaza decorada con macizos de flores y bordeada de hermosas casas rococó, imitaciones de distintos estilos hispánicos. Seguro que nos daremos cuenta que muchas viviendas de Hollywood se han inspirado directamente en ellas. El cementerio contiguo a la misión es sin duda la parte más conmovedora de este imponente conjunto religioso. El pórtico es de inspiración romana, para recordar los orígenes de santa Bárbara, asesinada por su padre pagano en el s. I de nuestra era. La decoración de la iglesia es sencilla, con aire barroco, de frescos inspirados en motivos tradicionales chumash, tribu india que contribuyó en gran medida a la realización del edificio. Dicen que la luz del altar no se apagó jamás desde su construcción. Una curiosidad que merece la pena comentar: en el siglo XIX la mayoría de las misiones no tenía un papel exclusivamente evangelizador. Eran centros principalmente educativos. En el pensionado de la misión de Santa Bárbara, la flor y nata de los colonos españoles recibió su formación con los padres franciscanos.

Al acabar la visita tomaremos nuestro autobús para alcanzar el lugar donde comenzó nuestro viaje, la ciudad de Los Ángeles, donde tenemos previsto el almuerzo y donde pasaremos la noche. Antes vamos a darnos una vuelta por la sorprendente Venice Beach que nos llamará poderosamente la atención. Aparece en muchas películas y series de TV y es un espectáculo digno de ver. Este paseo, muy funky, ofrece asientos de primera para ser testigos del incesante jolgorio callejero de patinadores, malabaristas, body-builders exhibiendo sus músculos bien engrasados en el Muscle Beach, un club de musculación al aire libre, o videntes y especialistas en tatuajes con henna y todo con un fondo de palmeras que destacan contra el resplandeciente azul de la bahía. Los aficionados al fitness pueden alquilar patines, bicicletas, tablas de surf y deslizarse en la quintaesencia de la beach attitude. Encontraremos hippies canosos, gurús new age, artistas y estudiantes. Venice es el hervidero de la bohemia de Los Ángeles. Se puede caminar por Venice Boardwalk, una feria ambulante de acróbatas del hoola-hoop, combos de jazz de antaño, rockeros de garaje y artistas;  y dar un paseo por los canales a los que la ciudad debe su nombre. El clima tranquilo y permisivo es propicio a la proliferación del arte urbano, público o espontáneo. El Venice Reconstituted de Rip Cornk se encuentra al lado del paseo y la excéntrica escultura de Jonathan Borowsky Ballerina Clown, está en la confluencia de Main Street y Rose Avenue. En Venice empezaron Jim Morrison y The Doors, Arnold Schwarzenegger alcanzó la fama a fuerza de músculos y vivió el difunto Dennis Hopper.  Almuerzo en restaurante. Nos trasladaremos a la cercana Santa Mónica, una pequeña comunidad junto a la playa donde podremos disfrutar de tiempo libre para aprovechar la playa o para hacer algunas compras.  Santa Mónica se ha convertido en menos de diez años en una resplandeciente localización veraniega y una de las ciudades más populares de la costa, de ideales ecologistas y sociales avanzados, plagada de surfistas, patinadores, tangas, fans del yoga, videntes, artistas callejeros y muchos sin techo. Los hoteles de lujo dan al Pacífico y los restaurantes exquisitos han surgido como champiñones. La calle peatonal de Third Street Promenade es un excelente hervidero de gente atraída por sus boutiques, los cines, y los espectáculos callejeros. Palisades Park es una larga banda de verdor que domina el océano desde lo alto de su acantilado y bordea una avenida con palmeras. El Muelle de Santa Mónica, con atracciones y máquinas recreativas, se anuncia por el arco de neón que indica su entrada. Lleva recibiendo a sus visitantes desde hace 50 años y ha servido de decorado a múltiples películas y series y destaca por su inconfundible carrousel y su montaña rusa. Destacar que este muelle es el punto final de la mítica Ruta 66 y aún adorada por muchos turistas. Main Street es otra de las arterias que no debéis perderos, de interés fundamentalmente comercial. Traslado y alojamiento en el hotel.

Miércoles, 16 de mayo de 2018 – LOS ÁNGELES – AEROPUERTO DE LOS ÁNGELES (vuelo)                                                                                                                        

Desayuno en el hotel. Comenzamos el día con una visita guiada por Los Ángeles. Nuestro guía se detendrá y señalará las incontables ubicaciones de interés cinematográfico que se despliegan por toda la ciudad. El Downtown (centro de LA) de Los Ángeles es histórico, intrincado y fascinante. Es una ciudad dentro de otra, con una arquitectura emblemática y una gastronomía variada y estupenda. Es un mosaico étnico y un centro de poder político. Quince años atrás, de noche quedaba prácticamente desierto salvo por los vagabundos y adictos, amén de los típicos juerguistas que se procuraban fiestas en algún destartalado edificio.  Hoy la animación reina en la calle: jóvenes profesionales, diseñadores y artistas se han hecho con estilosos lofts en rehabilitados edificios art déco y se han instalado pujantes galeristas. Además el arte callejero surge por doquier, como si toda una ciudad tuviera algo que decir en pocas manzanas. En el Distrito Financiero los rascacielos han aparecido como champiñones en el sector noroeste del Downtown, albergando todo tipo de empresas terciarias, bancos, bufetes de abogados y compañías de seguros. A finales del siglo XIX, este barrio era una zona residencial repleta de mansiones victorianas que en los años cincuenta se derribaron en nombre del progreso. The Méxican Quarter (Olvera Street) se encuentra en la parte más antigua del centro de Los Ángeles y forma parte del Monumento Histórico El Pueblo de los Ángeles. Corresponde al lugar de origen de la ciudad, con marcado acento español. Muchos latinos lo llaman “La Placita Olvera”. Desde 1911 fue descrito como la Ciudad de Sonora. Hay 27 edificios históricos que bordean Olvera Street, incluyendo Avila Adobe, la Casa Pelanconi y la Casa Sepúlveda. En 1930 se convirtió en un colorido mercado mexicano. También es escenario de música y baile de estilos mexicanos y celebraciones navideñas o el Cinco de Mayo. Haremos una parada en el Walt Disney Concert Hall. Fue inaugurado en 2003, se encuentra en la confluencia de Grand Avenue y 1st Street y acoge la sede de la Philharmonic Orchestra de Los Ángeles. Diseñado por Frank O. Gehry, este edificio tiene un revestimiento de acero inoxidable y representa una rosa que se abre. Muy cerca se encuentra el Observatorio Griffith Park, que ocupa una extensión de más de 1.700 hectáreas de colinas escarpadas y cañones cubiertos de chaparral. Es el parque urbano más grande del país. El millonario buscador de oro Griffith Jenkis Griffith lo legó a la ciudad para crear “un espacio de reposo y ocio para las masas”, siendo satisfecho su deseo. Mas de diez millones de personas se distraen allí  o practican su deporte favorito. Está salpicado de museos, campos de golf, merenderos, rutas panorámicas, con casi 85 km de senderos para caminar y 70 km para montar a caballo. En este observatorio se rodó la gran escena de la pelea del gran clásico del séptimo arte Rebelde sin causa (1955), de Nicholas Ray, protagonizado por James Dean. Desde aquí disfrutaremos una vista panorámica de Los Ángeles excepcional. Continuamos hacia Hollywood para dar un paseo. Fábrica de sueños, reino del oropel y las lentejuelas, universo de estrellas… ningún barrio de Los Ángeles disfruta en el imaginario colectivo de un aura superior a la de Hollywood. Este barrio fue creado a finales del siglo XIX por emigrantes metodistas llegados de Kansas. Siguió en los años sesenta un período de paralización cuando las estrellas rutilantes buscaron refugio en Bel Air y Beverly Hills. Posteriormente se revitalizó sobre todo Hollywood Blvd, contribuyendo a la reconstrucción de algunos testimonios de su pasada historia. Hollywood Boulevard, la más famosa calle de los Ángeles, vuelve a atraer y fascinar. La piedra de toque de esta renovación es el Hollywood & Highland, un espectacular edificio que alberga comercios, un estudio de TV y un hotel con vistas a las letras blancas de Hollywood de la colina. Casi 2.500 famosos de la pantalla grande y de la pequeña, así como de la radio y el teatro han visto grabado su nombre en bronce y sellado en el las aceras de Hollywood Boulevard y Vine Street en lo que se ha dado en llamar Paseo de la Fama; cada mes se añaden placas nuevas. El Grauman’s Chinese Theater es una pagoda china que representa al cine más famoso del mundo. En los años cuarenta acogía la ceremonia de los Academy Awards y en él siguen teniendo lugar muchos estrenos mundiales. Las baldosas de hormigón de su plaza llevan las huellas de manos y pies de un montón de estrellas de cine. Almuerzo en restaurante. Continuamos hacia Beverly Hills, sinónimo de riqueza, gloria y lujo petulante, que actualmente hace grandes esfuerzos para estar a la altura del tópico que ha creado. En calles sombreadas se suceden opulentas casas con aseados jardines. Los restaurantes elegantes y de moda atraen una clientela muy exclusiva. La mayoría de sus clientes visten ropa de alta costura traída directamente de Rodeo Drive y sus proximidades. Rodeo Drive es una calle de poco más de 3 km con establecimientos de marcas de gran lujo y que se remonta a 1967. Una curiosidad, desde 2003 en Rodeo Drive se encuentra el Paseo de la Moda, donde a imagen y semejanza del Paseo de la Fama se encuentran placas de bronce situadas en la acera que recuerdan a personas que han destacado por su contribución a la moda y al diseño. En la zona residencial de Beverly Hills se hallan grandes avenidas donde abundan áreas ajardinadas con grandes palmeras que rodean grandes mansiones. Al término de la visita nuestro autobús nos llevará al Aeropuerto Internacional de Los Ángeles. Toca , con tristeza, despedirse de California y por ende, de ESTADOS UNIDOS y llevarnos los mejores recuerdos y fotografías de nuestro viaje. Nuestro regreso a España, en vuelo IB 6170 de la Cía IBERIA está previsto a las 18:05 horas. Noche a bordo en vuelo.

Jueves, 17 de mayo de 2018 – LLEGADA A MADRID (vuelo)                                    

Hora prevista de llegada al Aeropuerto de Madrid-Barajas 14:20 Hrs. Recogida de equipajes y … fin del viaje y de nuestros servicios.

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